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El teletrabajo sigue creciendo en Europa, dónde se ha convertido en una forma habitual de trabajar al igual que las formas tradicionales. Ya no es una forma de trabajo reservado a una elite tecnológica, sino que se ha extendido rápidamente en todos los países y en distintos sectores de actividad, convirtiéndose así en una realidad para muchas personas activas. Si bien su proporción varia considerablemente según los países, estamos asistiendo a un movimiento de fondo: el crecimiento del teletrabajo combinado con el desarrollo de las nuevas tecnologías de la información. El teletrabajo se está generalizando y se convierte en un fenómeno que podría desembocar en uno de los cambios más radicales que nunca conocieron las condiciones de trabajo en Europa. El peso de las nuevas tecnologías Quedan hoy pocas incertidumbres sobre el profundo efecto positivo de las nuevas tecnologías de la información en cuanto a productividad y a competitividad de los agentes económicos. Siempre hay un tiempo de adaptación, durante el cual aún no están completamente interrelacionados los funcionamientos de las empresas y entidades con las posibilidades que conllevan las nuevas tecnologías. Estos plazos de adaptación, que ya han empezado en toda Europa, van a ser distintos según los países. Ya se ha podido comprobar que esta adaptación a las nuevas tecnologías se produce progresivamente por las sociedades y que la adaptación a la tecnología por parte de la empresa va a permitir que mejore significativamente la productividad y la eficacia económica; se alterará el concepto de valor económico. "El teletrabajo se está generalizando y se convierte en un fenómeno que podría desembocar en uno de los cambios más radicales que nunca conocieron las condiciones de trabajo en Europa." Estamos entrando en una área de cambio radical en el conjunto laboral para casi todos los trabajadores en Europa, tanto si trabajan en un entorno tradicional o no. Todos vamos a tener que enfrentarnos al reto y aprender a trabajar de manera distinta en el futuro, utilizando tecnologías distintas, adoptando nuevas organizaciones y nuevas tareas. El teletrabajo será parte de estas evoluciones, acompañando de otros desarrollos e inventos, el comercio electrónico, la economía digital, etc... ¿Potenciación de las relaciones sociales? El trabajo no está relacionado con el sitio dónde se lleva a cabo sino con quién se realiza. Las organizaciones hoy se construyen a partir de la gente. Los valores que cuentan son las relaciones interpersonales, las redes que uno utiliza, su flexibilidad a la hora de trabajar, vender, comprar o hacer todas estas cosas... Estudios recientes han demostrado que los teletrabajadores, más que los trabajadores tradicionales, prestan mucha atención a las relaciones con sus colegas, al interés por su trabajo y en poder tener el apoyo -aunque a distancia- por parte de los ejecutivos. Estas buenas relaciones tienen una consecuencia directa mayor : el aumento de la productividad. Nuevas maneras de trabajar Las organizaciones están evolucionando con las nuevas tecnologías. Equipos y organizaciones virtuales se ponen en marcha para realizar determinados objetivos y se disuelven al haber cumplido su misión. Aparecen así en Europa nuevos trabajadores, los agentes libres o free-lance, que son totalmente flexibles y que son los que eligen cómo, cuándo y con quién quieren trabajar. Son en general altamente cualificados, disponen de una amplia experiencia profesional y están dispuestos a implicarse totalmente en una nueva relación laboral, a cambio de importantes remuneraciones. Buscan ante todo tener varios clientes, para no depender de una fuente única y así preservar su independencia laboral.
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